PolicyMeta activó una función de deepfake para millones de usuarios de Instagram. Tuvieron que desactivarla ellos mismos.
Una herramienta de imágenes IA con opción de exclusión voluntaria generó una reacción pública inusitadamente rápida y un cambio de dirección en tres días. Los expertos en privacidad dicen que la verdadera solución debe venir de los legisladores, no de los menús de configuración.